La tecnificación ha producido una transformación del trabajo físico dinámico por el estático y en consecuencia los problemas músculo-esquelético derivados de las posturas prolongadas en el puesto de trabajo tienen que ver con la falta de movilidad y en gran parte de los casos con la postura sedente.
Se ha demostrado que para distintos tipos de trabajo se corresponden distintas posturas sedentes, por lo tanto, debemos elegir una silla que sea lo más versátil posible, de forma que permita que el cuerpo adopte distintas posturas a lo largo de la jornada laboral.
Posturas más frecuentes utilizadas en un puesto de trabajo
El apoyo lumbar debe posibilitar un ángulo entre el muslo y el tronco alrededor de 110º a 130º para conseguir la menor presión intradiscal.
En estas posturas se está sometiendo a la zona lumbar y a la zona alta de la espalda a una presión intradiscal que provoca un sobreesfuerzo perjudicial para las vertebras , pudiendo ocasionar una compresión de nervios y requerir un gran esfuerzo muscular.
Sentarse mal es:
Como consecuencia de cualquiera de estas actitudes, o la suma de alguna de ellas, se producen una serie de problemas:
ERGONOMIA DEL REPOSA NUCAS
Problemas
La falta de reposa-nucas ocasiona, con el paso del tiempo, molestias en las cervicales.
Soluciones
Siempre que su trabajo se lo permita , adopte posturas de relax mediante la utilización del mecanismo sincronizado, estirando y relajando las cervicales.
ERGONOMIA DEL APOYO LUMBAR
Problemas
Un incorrecto apoyo lumbar ocasionará, con el paso del tiempo, molestias y patologías, músculo-esqueléticas en dicha zona.
Soluciones
Utilice una silla con el respaldocurvado en la zona lumbar y regule la altura del mismo de acuerdo a su talla.
ERGONOMIA DEL APOYABRAZOS
Problemas
La falta de apoyabrazos ocasiona un esfuerzo muscular en espalda, hombros y cuello.
Un apoyabrazos excesivamente alto puede interferir con el plano de trabajo e impedir que nos acerquemos a él.
Soluciones
Utilice una silla con apoyabrazos regulables en altura y orientables, que le permitan mantener el apoyo de antebrazos cuando trabaje con el teclado.
Al bajar los apoyabrazos podrá acercarse al plano de trabajo.
ERGONOMIA DEL ASIENTO
Problemas
Un asiento excesivamente profundo impide el correcto apoyo de la espalda y además provoca presión en el hueco poplíteo.
Un asiento plano o excesivamente blando provoca una mala distribución de presiones en glúteos y muslos.
Soluciones
Regule la profundidad de su asiento. Elija una silla con el borde delantero del asiento redondeado.
Elija un asiento con forma anatómica y acolchado, pero no excesivamente blando. De esta forma conseguirá una distribución uniforme del peso sobre su superficie.
ALTURA DE LA SILLA
Problemas
Un asiento demasiado alto provoca una presión excesiva en la parte interior del muslo, dificultando la correcta circulación sanguínea.
Soluciones
Regule la altura de su asiento hasta conseguir el apoyo completo de la planta del pie.
Regule la inclinación de su asiento hasta conseguir el apoyo completo de la planta del pie.
Nota: Esta postura, con la pelvis ligeramente inclinada hacia delante, es beneficiosa durante breves periodos de tiempo, ya que hace girar armoniosamente la columna vertebral, manteniéndola en su posición óptima.